EL ORIGEN DEL GAS NATURAL

¿De dónde procede el gas natural con el que nos calentamos, cocinamos o incluso nos movemos con nuestro vehículo? El gas natural está formado en un 95% por metano, además de otros gases, esto es, prácticamente, desde su extracción hasta su llegada al punto de consumo, no sufre transformación química relevante, de ahí el sobrenombre de “natural”. El gas natural proviene de la degradación de materia orgánica que se produjo muy lentamente y a través de millones de años procedente de plantas y animales. Dicha materia orgánica se fue acumulando y enterrando bajo sucesivas capas de tierra por efecto de distintos fenómenos geológicos. Los gases generados por la descomposición de la materia orgánica se filtraron y atravesaron distintas capas de terreno de diversa consistencia, hasta llegar a una zona de material impermeable donde, dichos gases, quedaron atrapados en grandes bolsas o yacimientos de gas natural.

Los yacimientos de gas natural se pueden encontrar encima de bolsas de petróleo o en reservas independientes y aisladas de otras materias primas. Existen yacimientos de gas natural en todo el mundo, pero los países con mayores reservas son, entre otros, Estados Unidos, Canadá, Rusia o Argelia.

El componente fundamental del gas natural, el metano, también puede producirse mediante la fermentación bacteriana de la materia orgánica procedente de aguas residuales, residuos sólidos urbanos, compost y biomasa, y es la base para obtener el biometano, una fuente de energía renovable sin apenas residuo de carbono y con previsiones muy positivas de cara al futuro y al cuidado de nuestro medioambiente.

¿Sabías que el gas natural, en realidad, es inodoro? El olor característico a “gas” proviene del tratamiento que hacen las empresas comercializadoras, agregando un agente odorizante a base de mercaptano que ayuda en la detección de eventuales fugas.

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