Balance de un año de Teletrabajo (Prevención de Problemas Psicológicos)

Todo el mundo tiene claro que el teletrabajo se ha convertido por culpa o gracias a la pandemia (con sus confinamientos y/o cuarentenas) en la modalidad laboral del futuro. En España, poco acostumbrada antes de la pandemia por COVID 19 a esta forma de trabajo, se ha generalizado entre las empresas el teletrabajo, modificando sus sistemas organizativos, para que sus trabajadores/as desarrollen su jornada laboral, de forma efectiva, desde sus casas.

No ha sido fácil adaptarse a esta nueva modalidad de trabajo, ni para los trabajadores/as, ni para las empresas. El teletrabajo puede convertirse en una oportunidad para conciliar vida laboral y vida familiar o suponer una fuente de estrés y ansiedad para el trabajador/a por no gestionar de manera correcta el tiempo.

En este año de instauración, a nivel general, del teletrabajo en España se han detectado diversos problemas entre los teletrabajadores/as:

 

  1. No saber desconectar; dificultad para gestionar de manera adecuada el tiempo para poder dedicar tiempo de calidad a la familia y al trabajo.
  2. Agotamiento, tanto físico, como mental,
  3. Sobre exposición a móviles, ordenadores, etc
  4. Sedentarismo y problemas articulares relacionados con malas posturas ante el ordenador,
  5. Aislamiento y sentimientos de soledad.

 

Estas dificultades pueden acarrear a largo plazo, problemas de sueño; problemas articulares; ansiedad y depresión. Y todo esto se traduce en baja productividad, bajas laborales, etc

 

A continuación y dentro del marco de nuestra política de Prevención de Riesgos Laborales de EMOI, S.A. compartimos una serie de medidas que fueron instauradas, en su momento, para los teletrabajadores/as de la empresa, y que son:

 

  1. Establecer una rutina diaria, marcando un horario de trabajo flexible y que sea compatible con la vida familiar.
  2. Establecer horas de “desconexión tecnológica”
  3. Autocuidado psicológico: promover un tiempo al día, al final de la jornada, en la que se realizarán ejercicios de relajación, que permitan rebajar el estrés de la jornada y relativizar lo negativo (desdramatizar)
  4. Establecer una escala de prioridades diarias: detectar lo urgente de todo lo demás.
  5. Establecer un lugar de trabajo que favorezca la concentración.
  6. Establecimiento de objetivos semanales que nos permitan observar cuál es nuestro avance, para así, poder realizar cambios en nuestra manera de trabajar, de cara a que nuestro rendimiento sea el adecuado.
  7. No aislarse: además de las reuniones virtuales, se establece la necesidad de reuniones periódicas presenciales con el resto del equipo.
  8. Autocuidado físico: reservar un poco de tiempo al día para hacer algo de deporte (aunque sea caminar) y tener en cuenta las recomendaciones ergonómicas cuando trabajamos frente al ordenador.

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