NO DEJAR ESCAPAR EL TALENTO

Según diversos estudios, numerosos trabajadores recién contratados, se van de la empresa antes de cumplir el primer año.

Este hecho es un problema para la empresa, ya que desperdicia el esfuerzo económico realizado, tanto en el proceso de selección, como en las horas invertidas en formación de la nueva incorporación.

En este sentido y de cara a evitar esta problemática, numerosas empresas han comenzado a implementar a través de sus departamentos de RRHH, programas de incorporación de nuevos empleados “(onboarding en inglés),cuya misión consiste en integrar al novato de forma rápida, eficaz y productiva, mediante un clima de cercanía y acompañamiento, dentro de  la estructura de la empresa, de la forma más positiva y rápida posible.

Según parece, no tener un programa adecuado de acogida, con la consiguiente perdida de trabajadores nuevos durante el primer año, puede suponer el equivalente al salario de dos años de la persona reclutada y definitivamente no incorporada. Y es que, se dedica mucho tiempo y esfuerzo en el proceso de selección y se invierte muy poco en el seguimiento del candidato, lo que enseguida desanima y provoca su marcha.

Hay dos razones fundamentales para la marcha de las nuevas incorporaciones a lo largo del primer año:

  1. Desajuste entre el proyecto ofrecido y el que se encuentra una vez dentro de la organización y que no cumpliría sus expectativas,
  2. Falta de encaje con los compañeros y con el resto del equipo, ya que, los veteranos, en muchas ocasiones, suelen poner en marcha sus mecanismos de defensa ante las nuevas incorporaciones.

Definitivamente las empresas no pueden dejar a las nuevas incorporaciones a su suerte. Es preciso preparar su llegada para que comprendan e interioricen el funcionamiento de la compañía, conozcan a sus compañeros y se familiaricen con su lugar de trabajo.

En que consiste, entonces, un buen programa de “incorporación de nuevos empleados “(onboarding):

  1. CUIDAR LA LOGÍSTICA: clarificar a la nueva incorporación qué llevar el primer día, fijar un lugar, una hora exacta y una persona de contacto.
  2. INCORPORAR LA FIGURA DEL MENTOR: o anfitrión, es la persona, preferentemente de su departamento, que aporta su experiencia, conocimiento y habilidades adquiridas a través de sus años en la empresa, para “llevar de la mano al novato” en sus primeros meses de trabajo en la organización. Esto es: contestar a todas sus inquietudes, dudas, sobre el funcionamiento de la empresa, como de la tarea a realizar propiamente dicha.
  3. REUNIÓN CON SU JEFE DIRECTO: el primer día de la llegada del novato. Es una manera de dar importancia a su incorporación, y sobre todo, de comenzar a hablar de objetivos, responsabilidades y expectativas.
  4. NUEVAS TECNOLOGIAS: el primer día en la incorporación del nuevo candidato no puede fallar el ordenador, su conexión a Internet o el acceso a los servidores. No hay nada más frustrante para alguien que empieza a trabajar, que en su primer día, la informática no funcione.
  5. CONOCER EL ESPACIO DE TRABAJO: que los recién llegados conozcan dónde está cada cosa: impresoras, cocina, máquina de café, salas de reuniones, etc
  6. QUE CONOZCAN LOS RIESGOS ASOCIADOS A SU PUESTO DE TRABAJO: dar a conocer el plan de prevención de riesgos laborales de la empresa y que conozcan los riegos y las medidas preventivas asociadas a su puesto de trabajo.
  7. ANUNCIAR SU LLEGADA: mediante correo electrónico a los demás trabajadores, con una breve presentación del nuevo candidato (funciones, CV, etc) En esta línea, y para que el proceso de onboarding sea excelente, sería interesante tener un detalle con la nueva incorporación: una camiseta con el logo de la empresa, una cajita de bombones o un desayuno gratis, etc, que no supone un gran costo y que el nuevo trabajador recordará como un detalle curioso y hará que se sienta especial y bien acogido.

 

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