VUELTA AL TRABAJO EN LA "NUEVA NORMALIDAD"

La situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus, está provocando cambios a todos los niveles en nuestra forma de vivir: de relacionarnos con los demás, en el disfrute de nuestro tiempo de ocio y como no, también, en el trabajo. Todos estos cambios inesperados pueden hacer que nos sintamos mal psicológicamente.

Durante el tiempo que hemos estado confinados es muy probable que nos hayamos sentido mal. Estos es, nos han asaltado una serie de emociones negativas, tales como: ansiedad, estrés, tristeza o incluso, depresión. Todo ello provocado por el clima de incertidumbre y los problemas ocasionados por el confinamiento: la falta de libertad de movimientos, demasiado tiempo en casa, imposibilidad de ver a familiares y amigos, etc.

En este sentido, es preciso un manejo positivo de nuestras emociones de cara a afrontar los nuevos retos que se avecinan con la llamada “nueva normalidad”

Muchos trabajadores que se encontraban teletrabajando, están abandonando la seguridad de sus hogares y se están incorporando físicamente al puesto que ocupaban antes del confinamiento. Ésta situación puede ocasionar cierto miedo e incertidumbre tras tanto tiempo trabajando desde casa.

¿Cuáles son las pautas y recomendaciones para afrontar de una manera positiva la vuelta a la “normalidad”?

  1. REDUCE LA INCERTIDUMBRE: en la empresa, infórmate de fuentes fidedignas de cualquier cambio que se produzca. Evita los corrillos con los compañeros. Trata de ser positivo y proactivo. Ten la mente abierta y dispuesta a aceptar nuevos cambios y retos.
  2. PROMUEVE UNA COMUNICACIÓN POSITIVA: debes estar alerta para no caer en un bucle, con tus compañeros, de conversaciones que sólo giren con temas negativos y catastrofistas. Ten más sentido del humor. Desdramatiza.
  3. GESTIONA TUS EMOCIONES DE MANERA POSITIVA: acepta que en determinados momentos te puedas sentir mal. No pasa nada y es normal. Apóyate en familiares y amigos. Piensa en lo positivo de tu vuelta al trabajo. Busca la parte buena de cada situación.
  4. POTENCIA TU RESILIENCIA: se llama resiliencia a la capacidad de las personas para recuperarse de situaciones adversas o dramáticas y salir fortalecidos de tales experiencias.  Pare ello: desdramatiza; debes crear relaciones más allá de tu familia; cree más en ti, potencia tu autoestima. Cambia tu perspectiva respecto de los momentos de crisis: pueden ser oportunidades para el crecimiento personal.
  5. MANTÉN A RAYA EL ESTRÉS LABORAL: ten muy claras cuales son tus nuevas tareas en este nuevo escenario laboral. Identifica qué se puede mejorar en tu trabajo y propón cambios que puedan ayudar a optimizar tu labor y su calidad. Piensa, además, que todo esto puede ser algo temporal y que según pase el tiempo y se normalice la situación, tus circunstancias pueden mejorar. Es normal que al principio te puedas encintrar un poco perdido. Es preciso un necesario periodo de adaptación a las nuevas circunstancias. Baja el ritmo, haz deporte, cuida tu alimentación y tus horas de sueño.
  6. PROMUEVE UNA RELACIÓN POSITIVA CON TUS COMPAÑEROS: apóyate en ellos, pero evita críticas no constructivas.
  7. DESCONECTA DEL TRABAJO: intenta todos los días hacer alguna actividad que te guste. Practica alguna técnica de relajación, esto te calmara la mente y el cuerpo. Desconecta el móvil y de las RRSS. Lee un libro.

Añadir nuevo comentario